RECONSTRUCCIÓN LABIO Y PALADAR HENDIDO

La cirugía para labio leporino se utiliza para reparar defectos congénitos que afectan al labio superior, alveolo, paladar duro y blando. Suele realizarse la primera cirugía, en bebés de entre 3 y 12 meses de edad para corregir estos defectos que causan dificultades para alimentarse en la primera infancia, posteriormente conforme el niño va creciendo ocurren problemas en el habla, problemas dentales y alteración en el crecimiento facial y en la nariz.

Las cirugías se realizan de acuerdo con la afectación que tienen en cada etapa de la vida, el problema con el que nace el niño y el grado de afección a las estructuras marcan la pauta de los procedimientos.  Es muy importante tener una entrevista para que podamos explicarles a los padres que hacer, que etapas son importantes y cómo organizar los procedimientos para que el niño o niña crezca sin problemas psicológicos e integrados completamente en sus relaciones sociales. 

¿Qué es el labio leporino?

El llamado labio leporino es un defecto de nacimiento que se produce cuando el labio o/y el paladar no se forman correctamente durante la gestación.

Durante el embarazo, entre la semana 4a y la 7a se desarrollan los labios del bebé. En esta etapa, los tejidos de la cabeza se unen para formar la cara y rasgos faciales como labios y boca. El labio hendido se produce cuando ese tejido no se une completamente antes del nacimiento, causando una abertura en el labio superior.

Es una de las malformaciones congénitas más frecuentes, que puede ser una pequeña hendidura en el labio, en la parte latero-central o una fisura completa en el labio que puede alcanzar la base de la nariz y el paladar hasta la úvula.

En algunos casos, los niños también pueden nacer con el paladar hendido, pero no se ven de primera intención, se llama paladar submucoso, lo cual altera en un futuro la habla de los niños.  Cuando existen antecedentes familiares al tener esta afección sabiendo que esta alteración tiene un grado de penetración genética, es importante revisar bien a los bebés, para diagnosticar en etapas tempranas de la vida.

¿Qué es el paladar hendido?

El paladar hendido es una fisura o hendidura en el paladar, dejando un hueco entre la boca y la nariz. El paladar se forma entre la semana 6 y 9 de la gestación, y cuando no se une completamente se produce el paladar hendido, quedando abiertas las partes del paladar blando (la parte posterior del paladar) y/ o la del paladar duro (parte delantera) detrás de las encías.

Causas y factores de riesgo del labio leporino y paladar hendido

Aún no se sabe con precisión las causas por las que se produce una malformación durante el desarrollo prenatal. Sin embargo, se han identificado factores de riesgo que podrían relacionarse con el labio y paladar hendido:

  • Factores genéticos o hereditarios.
  • No consumir las vitaminas prenatales necesarias (consulta a su médico) porque hay medicamentos que pueden afectar más que ayudar.
  • Fumar tabaco, consumir alcohol o drogas durante el embarazo.
  • Consumo de medicamentos durante el primer trimestre de gestación. (Si usted toma algún medicamento por necesidad, para epilepsia, tiroides, para diabetes etc.)

¿Cómo se diagnostica el labio leporino y paladar hendido?

El labio hendido se detecta al momento del nacimiento del bebé. En algunos casos se detecta durante los ultrasonidos prenatales. En caso de paladar hendido sin labio leporino (paladar submucoso), es más difícil de detectar a simple vista, sin embargo, esta malformación se asocia con dificultades para alimentarse y se detecta también por ultrasonido prenatal o durante la exploración física del(a) pediatra, al nacimiento del bebé.

Tratamiento del labio leporino y paladar hendido

Las hendiduras orofaciales varían según la gravedad de la hendidura, edad y necesidades del niño, además de otros defectos de nacimiento o la posible presencia de síndromes asociados.

Cirugía labio leporino

Todas las tendencias son a realizar la cirugía de labio en cuanto se puede para ayudar a la succión y alimentación del bebé.

La cirugía de labio leporino (queiloplastía o cierre del labio) se realiza cuando el niño pesa más de 3 kg y tiene sus condiciones generales adecuadas, y que tenga resultados de cifras de hemoglobina y de otros análisis de laboratorio adecuados para una cirugía. Algunos autores prefieren a los 3 meses, otros al nacimiento inmediatamente, si se tienen las condiciones adecuadas.

La queiloplastia es una cirugía realizada por un cirujano plástico en un hospital mientras el bebé está bajo anestesia general. Se realiza con los objetivos de cerrar la fisura, mejorar la forma y simetría del labio superior y la nariz.

La cirugía suele dejar una cicatriz pequeña debajo de la nariz.

En casos de fisura de labio bilateral con un significativo desplazamiento de la premaxila que impide realizar la queiloplastía, es crucial iniciar el tratamiento con ortopedia pediátrica. Este enfoque ayuda a desplazar la premaxila hacia atrás, alineando los segmentos y facilitando así el cierre del labio.

Cirugía paladar hendido

La cirugía para corregir el paladar hendido, conocida como palatoplastia, se lleva a cabo típicamente entre los 10 y 18 meses de edad. En este momento, existen distintas perspectivas; algunos expertos sugieren realizar la intervención en una etapa temprana, mientras que otros prefieren esperar hasta que el paladar haya experimentado un mayor crecimiento.

Durante esta intervención, se realiza el cierre tanto del paladar duro como del blando, además de llevar a cabo una faringoplastia, una cirugía que involucra la reinserción de los músculos de la faringe. Este procedimiento busca favorecer la adecuada movilidad para el desarrollo del lenguaje.

Los objetivos de la cirugía de paladar hendido son:

  • Cerrar la hendidura entre la nariz y la boca.
  • Crear un paladar funcional para el habla y masticación.
  • Impedir que los alimentos se escapen por la nariz.
  • Reparar los músculos del paladar para mejorar la función del habla.

Cuidados posteriores

Las intervenciones quirúrgicas para corregir labio y paladar hendido son llevadas a cabo en un entorno hospitalario, con el uso de anestesia general. En la mayoría de los casos, los bebés pueden regresar a casa tras uno o dos días de hospitalización, ya que los puntos de sutura se disuelven por sí mismos. Después de la cirugía, se recomienda una dieta líquida inicial, seguida de una dieta blanda durante varias semanas. Es esencial vigilar que los bebés no introduzcan dedos u objetos duros en la boca para prevenir la reapertura de la fisura.

Estas intervenciones quirúrgicas siguen un proceso gradual y secuencial para lograr la óptima reconstrucción. Durante los primeros años del niño, es necesario realizar estudios para evaluar el desarrollo del lenguaje, la ortopedia dental, que incluye la expansión palatina mediante el uso de expansores para prevenir el colapso del paladar, así como la ortodoncia. También se considera la colocación de injertos óseos para facilitar la correcta alineación de los dientes permanentes cuando comienzan a descender. En etapas posteriores, podría recomendarse un colgajo local y, durante la adolescencia, una rinoplastia.

¿Estos niños llegan a hablar bien?

Si, el manejo continúo y constante de la terapia de lenguaje hace que su estructura bucofaríngea sea adecuada para la articulación de palabras.

¿Qué hacer si mi hijo nació con labio leporino o paladar hendido?

Como padres de un hijo con labio leporino o paladar hendido, es fundamental buscar la asesoría de un especialista, como los profesionales de Clínica Dermoplástica. Nuestros médicos no solo les proporcionarán información sobre las instituciones especializadas en el manejo integral de esta condición, sino que también se involucrarán activamente en guiarlos a través de esta alteración congénita.

También deben pedir información de esta anomalía al pediatra, quien les orientará en cuestione como dónde comprar los chupones del biberón, ya que son especiales para que pueda succionar. Después les dirigirá para acudir a una consulta de genética, para que determinen si, como padres, tienen posibilidad de tener un segundo hijo con LPH.